Preocuparte por ti tiene un gran impacto en los que te rodean

Preocuparte por ti tiene un gran impacto en los que te rodean

Nos convertimos en mamás y las responsabilidades se reajustan, llega una nueva personita a nuestra vida que lo cambia todo. Especialmente cuando son pequeños, adaptamos nuestras actividades en función de satisfacer las necesidades de los hijos.

Temas sobre cuidados y crianza, rutinas escolares o sus actividades extracurriculares pueden afectar nuestro desarrollo profesional y personal, al punto de sentir que vamos quedando de últimas en la lista de prioridades. Y las políticas de conciliación laboral, lamentablemente no se aplican en todas las empresas en el entorno cercano.

Cuando nos percatamos de esto, en ocasiones podemos estar ya estresadas, cansadas físicamente, con la salud desmejorada y agotadas emocionalmente.

Ponernos de primeras en la lista no es un acto egoísta, es necesario y hacerlo sin culpas. No puedes dar lo que no tienes, si no te cuidas es difícil hacerlo por otros.

Sencillas acciones son un inicio y marcan la diferencia: apartar tiempo para nosotras, ir a nuestros controles médicos, hacer lo que nos gusta, preocuparnos por nuestra apariencia, comprar algo para nosotras, saber delegar y soltar entendiendo que la ayuda es sana, que no somos infalibles en todo…

Al tomar la decisión de procurarnos bienestar y hacerlo, la gente que está alrededor lo nota y agradece, mejora significativamente nuestra energía, estado de ánimo, ganas de hacer cosas nuevas y aumenta el optimismo.

Cada día es un desafío para tratar de equilibrar todos los roles, lo importante es recordar ponernos de primeras en la lista. Siempre es bueno ir incorporando cambios para incluirnos en los pendientes del día a día, al hacerlo de seguro todos notarán que te sientes mejor.

Lislet Núñez
@modaymama