Alimentos que deberíamos evitar consumir

Alimentos que deberíamos evitar consumir

Cada día parece llegar al mercado un nuevo alimento milagro que nos va a ayudar a perder algunos kilos, aumentar la energía y mejorar nuestro sistema inmunológico.

Los productos “saludables” están de moda en los supermercados, pero no son ninguna novedad: desde hace décadas la industria alimentaria también se dirige a los consumidores que se preocupan por la salud ofreciéndoles productos que “aparentemente” son saludables pero que en realidad están cargados de aditivos, químicos e ingredientes de dudosa calidad.

A pesar de presentarse como alimentos saludables y nutritivos, muchos de estos productos no solo aparentan ser algo que no son, sino que pueden incluso tener un impacto negativo en la salud.

Está claro que algunos productos engañan, ¿pero con cuáles deberíamos tener más cuidado? Estos son los alimentos “aparentemente” saludables que podrían no ser tan buenos como aseguran ser y las opciones alternativas que te convienen en cada caso.

Salmon filets
Sin embargo, a pesar de que al pescado salvaje se le atribuyen muchos beneficios para la salud, el pescado de piscifactoría no resulta tan beneficioso y no conviene abusar su consumo. El salmón de pscifactoría, por ejemplo, escondido tras un etiquetado que lo llama “Salmón atlántico”, parece tener una mayor cantidad de sustancias contaminantes y toxinas cancerígenas. Por si eso fuera poco, se ha descubierto que consumir pescado de piscifactoría puede suponer problemas graves de salud como la resistencia a la insulina y la obesidad.

Lo recomendable es optar por pescados más saludables para asegurarte una cantidad adecuada de ácidos grasos omega 3 y micronutrientes: el salmón salvaje de Alaska, la caballa del Atlántico y las sardinas del Pacífico, por ejemplo, son una alternativa nutritiva y deliciosa.

Muesli de bolsa

Aunque el muesli suele considerarse una opción de desayuno nutritiva y más saludable que otros dulces como la bollería industrial o los cereales cargados de azúcar, tenemos que tener en cuenta que el muesli de las baldas de los supermercados también suele tener una cantidad considerable de azúcar y calorías vacías (¡tanta que debería considerarse más un postre dulce que otra cosa!). Darle al cuerpo tanta azúcar por la mañana puede tener efectos perjudiciales en tu salud, tal y como indican los estudios que analizan la conexión entre una ingesta elevada de azúcar con una alta probabilidad de desarrollar cáncer, diabetes y obesidad.

Como alternativa a los mueslis que tienen más de 8-12 gramos de azúcar por porción, te recomiendo prepararte tu propia mezcla (¡o barritas de granola!) en casa con ingredientes nutritivos como los copos de avena, los frutos secos, las semillas y la fruta seca, por ejemplo. También puedes añadirle a tu yogur otros ingredientes muy beneficiosos para la salud como las semillas de chía y de cáñamo para darles un toque aún más crujiente, en vez de utilizar muesli.

Zumos de frutas procesados

Hay mucha gente que se imagina un zumo en la mesa cuando se le pide que piense en un desayuno equilibrado. No obstante, los zumos de fruta son algo que deberíamos reconsiderar cuando escribimos la lista de la compra.

Muchos de los smoothies que se venden en los supermercados, por ejemplo, tienen una lista tan larga de ingredientes añadidos que pierden sus beneficios. Por otro lado, los zumos de fruta procesados suelen estar llenísimos de azúcar y carecen de la fibra beneficiosa que tiene la fruta entera.

Este último dato es importante porque la fibra ayuda a reducir la absorción de azúcar en la sangre para prevenir las subidas y bajadas del nivel de azúcar en la sangre y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad e hipertensión.

Zumo de fruta
La fruta entera como las naranjas, las manzanas y las uvas, por ejemplo, son una mejor opción que los dulces zumos de fruta. No solo aportan muchísimas vitaminas y minerales importantes, sino que son ricos en fibra por lo que ayudan a mantener un buen nivel de azúcar en la sangre y a gozar de mejor salud. Como alternativa a los zumos procesados puedes probar a hacerte tus propios zumos naturales en casa.

Snacks dietéticos

Por mucho que suene tentador e inocente tomar chips de verdura como aperitivo, en general este tipo de alternativas a las típicas patatas fritas no son nada saludables. De hecho, muchos de los chips que se compran en tienda se han frito con muchísimo aceite y tienen cantidades elevadísimas de sodio, grasa y otros ingredientes añadidos que te conviene evitar.

En vez de comprarte una bolsa de estos fritos, prueba a hacerte algunos chips de verdura en casa con col rizada, zanahorias, calabacines o rábanos. Si tienes antojo de algo salado, otra buena alternativa son las palomitas caseras, los garbanzos tostados y las semillas tostadas.

Edulcorantes artificiales

Las tiendas están llenas de edulcorantes que se esconden tras etiquetas que los califican de “saludables”, pero que en realidad se alejan bastante de las propiedades de un producto beneficioso para la salud. Los estudios concluyen que los edulcorantes artificiales como el aspartamo, la sucralosa y la sacarina pueden incluso aumentar el apetito (¡y los antojos!) y contribuir al aumento de peso o alterar la salud intestinal.

Reduce el consumo de productos “dietéticos” o “light” que estén cargados de edulcorantes artificiales. Puedes endulzar las cosas por tu cuenta con fruta fresca, estevia, miel sin refinar o sirope natural de arce, por ejemplo: le darán un toque de sabor a tus platos dulces y calmarán tus antojos de azúcar sin necesidad de meterte en el cuerpo los aditivos químicos de los edulcorantes artificiales.

Reflexiones

En vez de decantarte por alimentos altamente procesados, llenos de aditivos y químicos, intenta incluir en tu dieta más productos frescos y nutritivos. La fruta, la verdura, los granos enteros, las legumbres y la carne no procesada te aportan valiosos nutrientes y beneficios para la salud.

Realiza cambios simples en tu dieta del día a día cuando vayas a degustar tus platos preferidos y así evitarás algunos de los efectos nocivos en tu salud.

Fuente: www.runtastic.com

Detox post-vacaciones… Hábito desintoxicantes

Detox post-vacaciones… Hábito desintoxicantes

Hablamos con la nutricionista Concepción Maximiano Alonso para saber qué puntos debemos respetar para recuperar el cuerpo…

Aumenta el consumo de hortalizas y verduras: en el almuerzo y en la cena. Cocinadas y crudas, en forma de panaché, ensalada o como acompañamiento de la proteína. Tienen potasio y fibra, algo básico en un plan detox.

Para incorporarlas a tu dieta piensa los menús empezando por ellas, y que las proteínas de la carne o el pescado sean solo la guarnición: ensaladas sin límite para la imaginación, asadas en el horno, al vapor, en cremas o gazpachos…

Las legumbres, fuente de proteínas vegetales de calidad, pueden ser la base de tus ensaladas.
Haz cinco comidas: es muy, muy importante cumplir este punto, siempre y cuando sepas que la comida más importante del día es el desayuno y que las cenas deben ser ligeras. ¿Nuestra recomendación? En el desayuno puedes hacerte un tazón de copos de avena con leche vegetal y un plato de fruta variada. A media mañana, haz un parón para tomar un yogur desnatado con una barrita de cereales integrales. A la hora de la comida, apuesta por una menestra de verduras con salmón a la plancha, tres dedos de pan integral y un kiwi. A media tarde, tómate una infusión con fiambre de pavo; y, para cenar, una ensalada de espinaca fresca con tomate, pimiento asado, pepino y cebolla (un chorrito de aceite de oliva y vinagre de vino para aliñar), lomo de cerdo a la plancha, tres dedos de pan integral y una pera.

Pásate a un tipo de cocina saludable: al vapor, al horno, a la plancha y con el wok.

Sustituye o completa alguna cena por licuados y zumos: así aumentarás el consumo de alimentos muy recomendables como frutas, hortalizas y verduras. ¿Sabías que un zumo de verduras prensadas en frío puede llegar a aportarte los nutrientes de un kilo de vegetales? Eso sí, siempre como algo puntual, como complemento.

Llévate al trabajo un tupper sano: intenta comer como si lo hicieras en casa. Verduras cocinadas o en ensalada, pasta integral, arroz con verdura… E intentar hacer las carnes y pescados con salsas ligeras (bajas en grasa) para que no se queden secas al recalentar. Sobre todo, llévate la media mañana y merienda para evitar la tentación de ir a las máquinas de vending o cafeterías acabar picando calorías vacías.

Bebe suficiente mucho: y no solo agua, sino tisanas, zumos naturales (sin abusar, recuerda que el azúcar de los zumos es más perjudicial que el que aporta tomar la fruta entera), caldos… En ocasiones crees que tienes hambre cuando, en realidad, tienes sed. Cuando el cuerpo está en los niveles óptimos de hidratación es más fácil adelgazar. Las toxinas se eliminan con más facilidad y nos aporta las dosis necesarias de minerales.

Proponte un plan de ejercicio físico que sigas de forma habitual: mientras las piscinas sigan abiertas, intenta nadar. Aprovecha el buen tiempo para ir en bicicleta, salir a caminar, patinar… ¡Cualquier ejercicio aeróbico te ayudará a volver a sentirte bien!

Esto en un estrato de un artículo compartido por Grazia.com, si deseas leerlo completo visita el link: www.grazia.es/belleza/postvacaciones-8-habitos-desintoxicantes

Graves efectos de no dormir lo suficiente en la noche

Graves efectos de no dormir lo suficiente en la noche

La falta de sueño puede hacer que aumenten los niveles de las hormonas que regulan el apetito y que nos cueste más saciarnos, con el consiguiente aumento de peso.

La mayoría de nosotros hemos podido experimentar en algún momento de nuestras vidas los síntomas más comunes de no dormir el tiempo adecuado. Tener una mala calidad de sueño o dormir pocas horas nos ha hecho sentir desconcentrados, torpes, somnolientos, cansados y con una apariencia que refleja que no tuvimos una buena noche. Sin embargo, lo que la mayoría de personas desconoce, son los graves consecuencias que a largo plazo nos puede generar la falta de sueño.

De acuerdo con lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona en promedio debe dormir de 7 a 8 horas diarias para mantener en óptimo estado físico, emocional y mental. Sin embargo, las múltiples ocupaciones, el estilo de vida y la tecnología, han llevado a disminuir esas horas de sueño y cada vez son más las personas que no tienen una calidad de sueño adecuada.

Un reciente estudio de la Universidad de Texas, pudo determinar que las personas que duermen poco, después de 7 noches ya presentan alteraciones genéticas que podrían desencadenar serios problemas de salud como obesidad, enfermedades del corazón, perdida de la memoria, entre otros. Si usted es de las personas que duerme 6 horas o menos, es muy importante que se informe y conozca los graves riesgos de no dormir bien.

Aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular

Un estudio realizado por la Clínica de Mayo, Estados Unidos, determinó que las personas que no duermen bien tienen un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Las personas adultas que duermen 6 horas o menos tienen hasta 4 veces más riesgos de presentar los síntomas de un accidentes cerebrovascular.

Riesgo de obesidad

Las personas que tienen dificultades para dormir o duermen menos 6 de horas tienden a tener mayor apetito y antojos de comidas altas en calorías. Esto se debe a que al no conciliar el sueño correctamente sufrimos algunos cambios hormonales que nos llevan a esta situación.

Si quieres seguir leyendo este artículo directamente en su Fuente, revisa mejorconsalud.com/7-graves-efectos-de-no-dormir-lo-suficiente/amp/

¿Subes y bajas de peso? Así funciona el efecto yo-yo

¿Subes y bajas de peso? Así funciona el efecto yo-yo

Bajar de peso rápidamente, y subir en un abrir y cerrar de ojos, es el calvario de muchas mujeres. Lo peor de todo es que muchas veces esto se vuelve un hábito recurrente, y por eso, desisten de sus objetivos al no ver resultados. ¿Conoces el efecto yo-yo o dieta rebote?

El tan conocido efecto yoyo o dieta rebote ocurre precisamente por la drástica reducción del número de calorías durante un tiempo determinado. En principio, es probable que todo transcurra de la mejor manera y la persona se sienta motivada a seguir esa forma de alimentación cuando observa cambios positivos: reducción de medidas y menos peso en tiempo récord.

Cuando se deja de consumir ciertos y determinados alimentos que el organismo necesita para estar nutrido y realizar sus funcionales vitales, reacciona protegiendo sus reservas, y gastando menos. Otro error que algunas personas suelen cometer es el ayuno y más si es prolongado, así como la exclusión de las cenas. Allí se juntan dos factores que son perjudiciales.

Luego de culminar un régimen alimenticio que asegure perder muchos kilos en poco tiempo, es normal que se vuelvan a recuperar. Allí es cuando la báscula hará que tiembles, ¡y de qué manera! El efecto rebote no solo asusta porque la persona vuelve al peso con el que inició sino podría incrementar mucho más.

Consejos para evitar el efecto yo-yo

Bajar de peso en tiempo récord no es beneficioso, además puede generar también problemas digestivos por la reducción de ciertos alimentos así como debilidad y mucha fatiga. Lo recomendable si deseas bajar de peso es seguir las indicaciones de un nutricionista, solo un experto en la materia podrá guiarte a comer de forma saludable. Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Bajar de peso en poco tiempo no es sano
  • efecto yo-yo dietas

Disminuir el peso corporal en una semana (por ejemplo) no resulta indicado de ningún modo. Una dieta o mejor dicho, un plan de alimentación saludable para bajar de peso consiste en incluir hábitos de consumo sanos. Por tal motivo, este resulta ser un proceso que requiere de tiempo para que el paciente tome conciencia y se adapte a una nueva forma de comer.

Evita las dietas muy restrictivas

No son saludables ni para el cuerpo ni para la mente. ¡Créenos! Olvida eso de bajar 2-3 kilos a la semana. Los especialista en nutrición y dietética indican que lo más saludable es disminuir entre 500 gramos y 1 kg a la semana. Sin embargo, en ocasiones esto puede variar teniendo en cuenta las características físicas y biológicas de la persona que inicia un tratamiento para bajar de peso. Sigue las indicaciones médicas al pie de la letra.

Deja los hábitos fugaces a un lado, olvídalos. Comienza a hacer las cosas bien para obtener buenos resultados. ¿Te tomará más tiempo? Sí, pero valdrá la pena. Lo indicado en estos casos es aprender a comer. Entonces, recuerda consumir tres comidas principales y dos meriendas respectivas. De igual forma, es importante incluir frutas y gran cantidad de vegetales y proteínas, excluir alimentos procesados, dulces y golosinas, disminuir la ingesta de alcohol y bebidas azucaradas, etc. ¡Ojo! Ten siempre a la mano snacks como semillas y frutos secos para controlar la ansiedad. Hacer ejercicio a la par. Hacer ejercicio para evitar el efecto yo-yo.

Para evitar el efecto rebote no solo es vital llevar a cabo un buen plan de alimentación sino mantener el cuerpo en movimiento. Por eso, desde Eme te invitamos a realizar cualquier actividad física que permita ejercitarte.

Autor: Cecilia Aviles

Fuente: Categoría Nutrición y Fitness en www.emedemujer.com