¿Qué pasa con la moda cuando eres mamá?

¿Qué pasa con la moda cuando eres mamá?

Cuando nos hacemos madres cambiamos completamente, nuestros intereses, actitudes frente a nuestra cotidianidad, se podría decir que volvemos a nacer… Hay muchos aspectos en los que debemos adaptarnos y uno de ellos es la moda.

Desde que estamos embarazadas nuestro cuerpo comienza a modificarse, la ropa que antes podíamos usar no nos entra o nos queda diferente y allí empezamos a entender que nada va a ser igual…

En el embarazo engordamos, está creciendo una vida dentro de nosotras y esa alegría se ve, no es extraño que la gente a nuestro alrededor nos diga que nos luce la panza, que estamos radiantes… pero igual eso no le pasa a todas, no asumimos de igual forma los altibajos de las hormonas y los cambios en el organismo, a unas les afecta más que otras, pero sabemos que es una temporada y muchas entendemos que nuestros mejores aliados en esos meses son los accesorios, para seguir siendo coquetas y no perder nuestro estilo. Hoy en día muchos diseñadores están presentando excelentes opciones para vestir en esa etapa tan especial.

El proceso creo más complicado es luego del nacimiento de nuestro hijo, porque NO entendemos nuestro cuerpo, no todas logramos rebajar tan pronto y al principio no es fácil acostumbrarnos porque ya no tenemos que usar ropa materna pero lo que está en nuestro closet no nos queda igual, sobre todo cuando estamos amamantando… el abdomen y las caderas tampoco son los mismos de antes… es un proceso que debemos manejar día a día, allí la autoestima y paciencia son fundamentales. Lo bueno es que cada vez más hay alternativas para ejercitarnos con nuestros bebés, lo que nos ayudará mental y físicamente.

Pero cuando ya nos adaptamos al “cuerpo de mamá” viene el tema de salir junto al bebé… cuando no tienes ayuda y tienes que ir a tu trabajo o salir a hacer diligencias piensas y cómo lo hago??? Algunas nos bañamos y arreglamos con los bebés casi encima, si podemos nos levantamos mucho más temprano para arreglarnos antes de acomodarlos a ellos, tendemos a dejar la pañalera ya lista el día anterior pero igual a veces no detallamos tanto en nuestro maquillaje como antes o las combinaciones de nuestro atuendo… y en ese proceso también nos vamos adaptando, porque lo bueno es que cuando nos hacemos mamás empezamos a darnos cuenta de muchas destrezas que no habíamos descubierto que teníamos, como poder hacer mil cosas al mismo tiempo… no todo es malo, jajajaja

Lo que generalmente ocurre es que nuestros hijos salen hermosos y nosotras un poco más arrugadas de lo que deberíamos, a veces con alguna mancha de última hora por un buche o como a muchas nos ha pasado con un zarcillo si y el otro no… Lo que a veces no entendemos es que al ir al centro comercial o en la calle vemos mamás con sus bebés en coches luciendo tacones altísimos, manos y cabellos impecables, la ropa de última moda y nos decimos: ¿cómo lo logró?

La idea no es juzgar o sentirnos mal porque unas mamás lucen mejor que nosotras, simplemente entender que todas somos diferentes, que los talentos no están atados a la moda, pero lo que sí es importante recordar es que ser mamá no es sinónimo de abandono, que pasamos por muchas fases como mujeres al ser madres pero es vital poder sentirnos cómodas con nosotras mismas, que lucir las tendencias que nos gustan  y quedan bien es innato de nuestra feminidad y es algo a lo que debemos prestarle atención, porque con un hermoso outfit o corte de cabello especial podemos proyectar confianza, optimismo y expresar cómo somos. Cuando estamos bien nuestros hijos y familia lo perciben y esto les impacta positivamente, así que todos salimos ganando!!!

Lislet Núñez